Top 5: Cosas que no debe hacer un manipulador de alimentos.

Por: Comunicación Digital Levapan.

Un manipulador de alimentos es toda persona que, por su actividad laboral, tiene contacto con los alimentos durante su proceso de fabricación, empaquetado, transporte, distribución, almacenamiento, venta, suministro y/o servicio. Es su responsabilidad el cuidado de los alimentos y mantenerlos en óptimas condiciones desde su producción hasta la entrega al consumidor final para su consumo.

La correcta manipulación de los alimentos incide directamente sobre la salud, de hecho, las enfermedades transmitidas por los alimentos (ETA) son uno de los problemas de salud pública que más se presentan en la cotidianidad.

Se estima que hay más de 250 enfermedades identificadas que se transmiten por medio de alimentos. Los principales agentes de enfermedades son los microbios norovirus, salmonella y estafilococo.

Existe una serie de medidas y protocolos para evitar la contaminación de los alimentos y garantizar la seguridad tanto para quien los maneja, como para el consumidor.

A continuación, cinco acciones que se deben evitar:

1. Incumplir deberes básicos como olvidar la limpieza.

Así como el uso del tapabocas es algo rutinario, la limpieza también debería serlo: el lavado de manos antes y después de la manipulación de alimentos, los utensilios y superficies con los que se trabaja (preferiblemente con agua caliente), y los alimentos en sí mismos, deben ser parte de los procesos cotidianos.

2. No separar los alimentos.

Separar los diferentes tipos de alimentos, sobre todo los de origen animal, es indispensable para garantizar la salubridad y las buenas condiciones del producto.

Si productos de una clase han estado previamente en contacto con otros insumos con alto riesgo de presencia microbiana, por ejemplo pescados y mariscos en contacto con pollos o verduras, se pueden transportar de un alimento a otro y no recibir el proceso adecuado que se aplica específicamente a cada tipo de alimento, ya que se usan diferentes técnicas de lavado o diferentes tiempos de cocción de acuerdo al riesgo de cada uno.

3. No refrigerar a tiempo los alimentos y no mantener la cadena de frío.

El descongelar los productos sobre superficies no seguras y expuestas al ambiente ayuda a la multiplicación de microorganismos, por lo que se recomienda mantener la cadena de frío desde el origen hasta el almacenamiento y descongelar en agua o en horno.

4. Trabajar con enfermedades virales o contagiosas sin medidas de seguridad.

Representa un gran riesgo de contaminación e insalubridad, es muy posible propagar la enfermedad a clientes y consumidores si no se usan los medios para evitarlo: pasabocas, guantes, desinfectantes.

Si la enfermedad está en su fase más crítica de contagio, es prudente evitar la manipulación de alimentos.

5. No cocinar a temperaturas correctas.

No someter aquellos alimentos que se consumen crudos a procesos adecuados de limpieza y desinfección podría causar serias enfermedades, pero no sólo estos, todos los alimentos tienen unos estándares de temperaturas que matan la mayor cantidad de agentes patógenos que puedan hacer daño al ser consumidos:

  • 145 °F para carnes enteras.
  • 160 °F para carnes molidas
  • 165 °F para todo tipo de aves y guisados.

Garantice la calidad de su producto y la salud de sus clientes, comensales o consumidores. Ellos sabrán agradecer la tranquilidad de comer en un lugar seguro. Cumpla con las normas y más allá del hábito, incentive e implemente el estricto cumplimiento de estas buenas prácticas.

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